Anteriormente vimos COMO EXPLICAR QUÉ ES UNA LECHUGA SIN DECIR TOMATE, título nefasto para un artículo en el que intentaba dar a conocer mi postura sobre que los "espirituales" secuestren palabras como "energía" y la endosen a una cualidad indemostrable con un significado que nada tiene que ver con el real. Hoy, me gustaría hacer un ejercicio práctico de las argumentaciones carentes de sentido de los creyentes en ciertas pseudociencias, religiones y chismes paranormales en general. A ver si podemos sacar algo en claro a parte de que tengo obsesión por las ensaladas.
La principal argumentación de un creyente para decir que algo que no existe si existe es afirmar que la ciencia no puede probar su no-existencia. En el caso de la religión por ejemplo, como vimos en JESUCRISTO ERA HOMOSEXUAL Y BUDISTA, ellos afirman que existe dios y es la ciencia la que tiene que demostrar que no.
Imaginemos que estamos cenando con un creyente en algo y saca la famosa coletilla "Demuestra que no". Coges un plato vacío, y dices "Demuestrame que aquí no hay un tomate".









