LA PARODIA CELESTIAL: LOS SEIS RESABIADOS Y EL ELEFANTE AMORFO

Érase una vez 6 sabios ciegos que discutían sobre cómo sería un elefante, ya que no habían visto ninguno... porque eran ciegos... de los que no ven nada... de siempre... de toa la vida... ni un pimiento... nada... pero ciegos ciegos ¡Eh!

El más creyente de ellos dijo:
-El elefante según cómo me lo han descrito ¡debe ser un dios! Es capaz de derribar árboles, es más fuerte que 100 hombres, nunca se arrodilla ante nada, y recuerda todo lo que ha vivido. ¡Yo te adoro o dios elefante!
A lo que el más escéptico contestó:
-Un ser que es tan grande se aplastaría por su propio peso, la trompa es algo anatómicamente imposible ¿Una nariz que parece un brazo? ¿Estamos tontos o qué?
El más esotérico dijo:
-El elefante es indudáblemente un extraterrestre, porque es gris, igual que los hombrecillos grises. Estoy seguro que son sus monturas.
El más inseguro dijo:
-Yo no sé, ustedes son los que saben, yo prefiero no opinar.
El más negativo dijo:
-Siempre será para nosotros un misterio de cómo puede ser un elefante. Jamás conseguiremos conocer la verdad.
Y el más pragmático dijo:
-¿Y por qué no vamos a un zoo y palpamos uno?

Los 6 sabios ciegos se miraron... y no se vieron porque eran ciegos, pero ya me entendéis, y decidieron ir a un zoo para poder tocar un elefante.

Después de 7 equivocaciones en las paradas de bus y 3 denuncias al ayuntamiento por mal asfaltado llegaron al zoo. Cuando consiguieron sobornar al guarda con billetes de 50 creyendo que le habían dado de 5 y éste les dejó pasar al recinto del elefante, cada uno se puso por uno de los lados y empezaron a tocar al elefante sin moverse del sitio:

El creyente al tocarle la polla al elefante dijo:
-¡Sin duda alguna es dios!    CENSURADO, repetimos para todos los públicos:

El creyente al tocarle... ejem... el cuerno al elefante dijo:
-Sin duda es una lanza que usa el dios para castigar a los pecadores.
El escéptico al tocarle el lomo dijo:
-¡Véis! No existen los elefantes, esto es una pared, y estucada además.
El esotérico al tocarle la arrugada rodilla contestó:
-Está clarísimo que es extraterrestre, estos son runas de una civilización muy superior a la nuestra, porque es de todos sabido que las civilizaciones superiores escriben en runas y no con letras. Posíblemente de Raticulín.
El inseguro al tocarle la oreja dijo:
-Parece  una oreja de un animal de unos 3 m de envergadura con colmillos de mas de un metro y medio y piel curtida para protegerse del sol y los insectos. Pero si ustedes que son los que saben dicen que no es un animal... pues diré que es un abanico. Aunque seguro que me equivoco.
El negativo dijo al tocarle la trompa:
-¡Es una serpiente! ¡Nos va a morder! ¡Seguro que es venenosa y además tiene el sida! ¡Brujeríaaaaaaaa!
El pragmático al tocarle el rabo dijo:
-Parece una cadena del váter o una soga... que raro.

Mientras los demás discutían de si era un dios, si existía, si era un extraterrestre, de si era un accesorio o de si  era o no venenoso, y no escuchaban las experiencias de los otros, el pragmático empezó a tirar de la soga, y como no se movía fue siguiendola hasta llegar al enorme culo, con tal mala suerte que le cagó en la cara 40 kilos de mierda de elefante de zoo (que están peor alimentados y toman menos fibra que los salvajes).
Los otros 5 cuando le escucharon maldecir, empezaron a reírse de él e insultarle, a lo que el pragmático contestó:
-¿Por qué no venís y me palpáis? ¿No queréis saber si me ha cagado o no de verdad; vosotros que tanto la buscáis?.
Los cinco al unísono dijeron:
-Jajajajaja. No, no, si tu lo dices te creemos, te creemos.

Adaptación libre de la parábola budista de los 6 sabios y el elefante.

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